Carina es natural de Alemania y vive en Sevilla desde 1995 y en Granada de 1996 a 2001. Después de recibir primeras nociones del baile flamenco ahonda su formación en Andalucía de manos de artistas cosagrados del flamenco tradicional como Manolo Marin, Manuel Betanzos y Ángel Atienza, del flamenco puro como Juana Amaya o Manolete, y de laescuela sevillana como Milagros Menjíbar e Isabel Bayon, para después ampliar sus recursos técnicos y coreográficos con artistas del flamenco moderno como Eva Yerbabuena y Belén Maya y del flamenco vanguardista como Israel Galván y Andrés Marín. Inspirada por su propia experiencia intercultural busca pronto también enriquecer su capacidad expresiva estudiando ballet clásicodanza española y contemporánea, titulándose además en 2008 en la técnica de Rosalía Chladeck (danza expresiva) en Viena.

 

Desde 2000 combina ACTIVIDADES PEDAGÓGICAS con las escénicas como bailaora y bailarina.

 

Da cursos intensivos en numerosas ciudades alemanas y austríacas como München, Nürnberg, Stuttgart, Karlsruhe, Dresden, Würzburg, Braunschweig, Salzburg o Wien. Suelen ser en fines de semana aunque a veces también tienen lugar entre semanas y están dirigidos principalmente a adultos aficionados y semiprofesionales.

 

De 2002 a 2010 fue profesora invitada en la por entonces prestigiosa escuela de ballet Förderkreis Künstlerischer Tanz. En 3 a 4 períodos cortos a lo largo del año preparaba alumnos de entre 6 y 18 años para actuaciones locales y concursos, enseñándoles gradualmente todo el abanico rítmico y expresivo del flamenco, con y sin accesorios (mantón y abanico). Una de sus alumnas ganó el 1er premio del concurso Jugend tanzt 2007 en la especialidad de bailes regionales bailando por guajira.

 

A lo largo del curso 2012/2013 realizó un proyecto de fusión con otra escuela de ballet, Ballettschule Ottobrunn, en el que los alumnos tuvieron la oportunidad de verse cambiando de estilos dancísticos con toda naturalidad: Del ballet al flamenco, del flamenco al clásico español, y de allí además al claquét.

 

Otro capítulo que Carina escribe en su faceta pedagócica son los conciertos didácticos. Con el grupo La Musidanza ha estrenado ya dos programas para acercar tanto la música como la danza a alumnos de la geografía andaluza dentro de sus aulas de colegio. En "Mi cuerpo suena" pudieron experimentar como la imaginación hace de cualquier cosa un instrumento musical y como desde cualquier sonido se puede desarrollar una danza. "Manos a la obra" introdujo a los niños de 6 a 8 años en el oficio del músico, siendo sus manos los protagonistas para adentrarse en el mundo sonoro.